¿Es el mal tiempo el causante de la debilidad económica en EEUU?

Recopilación de varios artículos publicados en diversos medios especializados donde se habla de la relación entre los eventos extremos del invierno de 2014 en los EE.UU. y cómo estos han afectado directamente a su economía: el frenazo del consumo, de los datos industriales, la venta de viviendas, la venta de vehículos, la creación de empleo. Si con el paso del tiempo, esta situación se engloba dentro de las teorías del cambio climático, tendremos un coste directo del mismo precisamente en el país que mayor número de escépticos tiene bajo el argumento de que la lucha contra el cambio climático antropogénico frena el crecimiento económico. Justicia poética.

¿Es el mal tiempo el causante de la debilidad económica en EE.UU.?

El invierno está siendo especialmente severo este año, afectando a muchas más zonas de Estados Unidos de lo que suele ser habitual. Durante diciembre y enero, se ha tenido que interrumpir temporalmente la actividad económica de muchas industrias y servicios.

Pero más allá de este impacto estacional, los fundamentales económicos siguen siendo fuertes, por lo que lo previsible es que en los próximos meses se recupere gran parte de la actividad económica perdida durante el invierno

Las imágenes de zonas de Estados Unidos anegadas por el agua o cubiertas de nieve, atascos kilométricos o zonas incomunicadas aparecen casi diariamente en los telediarios. Más allá de lo impactante de las imágenes, lo cierto es que las inclemencias del tiempo están provocando una fuerte disrupción en la actividad diaria de los estadounidenses. Muchas fábricas han tenido que permanecer cerradas, la gente se ha refugiado en sus casas y los transportes de mercancías se han visto colapsados por el mal estado de las carreteras.

Los recientes datos macroeconómicos en EEUU han sorprendido negativamente a los mercados, que no esperaban un descenso de actividad tan pronunciado. La duda actualmente es si esta debilidad es pasajera o es la indicación de una incipiente debilidad económica.

En el gráfico superior podemos observar cómo han evolucionado tres variables que miden la actividad económica de EEUU: el crecimiento de las ventas minoristas mes contra mes (línea negra), el crecimiento de los inventarios (línea azul) y la producción industrial (línea verde).

La línea roja horizontal marca el 0% de crecimiento. La tendencia de los últimos meses hasta diciembre era de crecimiento, pero desde entonces las tasas se han desacelerado e incluso han entrado en terreno negativo en las ventas minoristas y la producción industrial.

La debilidad de estos datos, de momento, no debería poner en peligro las estimaciones de crecimiento para la economía estadounidense, que actualmente rondarían el 3%.

Los riesgos principales a las expectativas de los analistas provienen de la política fiscal y del cambio de sesgo monetario que ha iniciado la Reserva Federal. A nivel externo, el mayor peligro para la economía estadounidense proviene de una brusca desaceleración de los países emergentes.

Algunos de los datos económicos negativos han creado algo de incertidumbre en el inicio de 2014, sobre todo los datos relacionados con la actividad industrial y con la creación de empleo. La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, en recientes declaraciones ante el Congreso, ha quitado hierro a esas cifras reafirmando su previsión de que la economía mantenga tasas moderadas de crecimiento.

En los dos próximos meses podremos comprobar hasta qué punto el mal tiempo ha provocado una desaceleración artificial y pasajera de la economía estadounidense.

En Europa puede que se sufra un efecto parecido, aunque de menor intensidad. En el centro y norte del continente también se han padecido los efectos de tormentas muy intensas que podrían verse reflejados en los datos de actividad económica.

En cualquier caso, por el momento, las bolsas parecen dar el beneficio de la duda a los últimos datos publicados, ya que se han recuperado con solvencia de los recortes sufridos durante los últimos días de enero.

Javier Montoya es analista de Alpha Plus. Noticia original aquí

La creación de empleo en EE UU se estanca por el mal tiempo

El mercado laboral de Estados Unidos ha arrancado el año plano tras crear tan solo 36.000 empleos netos en enero, un número que está muy por debajo a los 145.000 nuevos contratos que esperaba Wall Street y de los 121.000 de diciembre, según ha informado hoy el Departamento de Trabajo. Sin embargo, este parón en la contratación no ha evitado que la tasa de paro bajara cuatro décimas, hasta el 9%. Pero esta notable mejora se atribuye a una cuestión estadística.

El dato de empleo ha descolocado por completo a los analistas, que se lo han tenido que pensar dos veces antes de valorarlo. Las fuertes nevadas que azotaron el mes pasado buena parte del país explican en parte esta corrección, que ya se vio el miércoles en el indicador de empleo en el sector privado. Las empresas firmaron 187.000 contratos, frente a los 247.000 empleos de diciembre.

El mal tiempo también puede explicar que la tasa de paro haya bajado tanto de golpe hasta su nivel más bajo desde abril de 2009. Con las fuertes nevadas, y las pocas perspectivas de encontrar un trabajo, la gente prefiere quedarse en casa. Wall Streetesperaba que subiera una décima, al 9,5%. Todos estos datos serán revisados, en cualquier caso, en los próximos meses.

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (Fed), ya dijo ayer quehay signos para el optimismo en el mercado laboral, que hacen pensar que habrá una generación de empleo más robusta pronto. Sin embargo, su análisis general es que la actividad económica sigue siendo muy débily eso provocará que la tasa se mantenga por encima del 9% a lo largo este año.

Pero lo que le preocupa al jefe de la autoridad monetaria son los desempleados de larga duración y no hay signos de que vayan a tener pronto un de trabajo. Hay 6,2 millones de estadounidenses en esa situación, lo que equivale al 43,8% del total de parados. Además, es difícil para las pequeñas y medianas empresas contratar a un ritmo mayor, porque no tienen margen financiero como las grandes corporaciones.

Lo que también es cierto, como dijo Bernanke, es que el mercado laboral mejora de forma gradual, y se espera que la primavera llegue con un repunte de la contratación. Desde febrero de 2010, el mes en el que el empleo tocó fondo, se crearon más de un millón de empleosnetos. Pero se necesitan unos 300.000 empleos al mes para absorber el incremento de la población.

Sandro Pozzi. Artículo original aquí.

Lo que el frío se llevó de la economía de EE.UU.

Este año pasará a la historia del país como uno de los más fríos en los últimos veinte años, una circunstancia que está pasando factura a los datos económicos.
En principio parecía una razón más, pero ya se ha convertido en una letanía en cualquier informe, ya venta de una entidad pública o privada. La debilidad económica en Estados Unidos siempre se explica por el mal tiempo, por el peor invierno en el país desde mediados de los años 90.

Sin embargo algunos analistas han llegado a pensar que esta razón es simplemente una excusa. Lo decía hace unos pocos días Dan Fuss, gesot de Loomis Sayles, cuando afirmaba “no puedo cuantificar el impacto del mal tiempo en las condiciones reales de la economía”, apuntaba.

En una reciente nota de Morgan Stanley sus expertos apuntaban que “los inversores parecen ser muy escépticos sobre la explicación facilona de cómo la climatología ha hundido el ISM manufacturero o ha empeorado las ventas de vehículos”, afirmaban.

Los últimos datos conocidos que han decepcionado por el durísimo invierno ha sido el de las ventas minoristas, que cayeron de forma inesperada el pasado mes de enero. También estuvieron por debajo de lo previsto los datos industriales y los de ventas de viviendas, así como las dos últimas cifras mensuales de empleo.

Ventas minoristas en EEUU

La agencia Reuters, de hecho, publicaba hace sólo unos días que algunos analistas como los del hedge fund Omega Advisors, afirmaban que el mal tiempo podría haber reducido el PIB del primer trimestre en 4 décimas. Aunque, sin embargo, esperaban que esa caída se revirtiera en el segundo trimestre del año.

Sólo el aumento del uso de la calefacción podría recortar el gasto de los consumidores en unos 34.000 millones de dólares, según explican los analistas de Morgan Stanley.

Sin embargo, también han caído en 6 décimas los gastos en comercios online, algo que no tendría mucho que ver con el mal tiempo, aunque podría estar relacionado con el aumento de la factura energética.

Precisamente, los expertos de Morgan Stanley creen que más allá de estos datos, la tendencia principal de la economía sigue siendo positiva. En esta firma, además, si creen la explicación de la mala climatología y aseguran que algunos datos muestran que la debilidad de algunos datos en enero se ha producido fundamentalmente en algunas de las regiones más afectadas por el mal tiempo. Mientras, en estados del oeste y Florida, menos afectados por las olas de frío, los datos siguen siendo robustos.

De hecho, ellos consideran que se trata de una buena explicación cuando tienen en cuenta datos como el de la cifra de norteamericanos que han salido a cenar fuera en estos meses y que en diciembre y enero sufrieron caídas tras más de cinco subidas mensuales consecutivas.

Los malos datos continuarán, según Morgan Stanley

Los expertos de la firma consideran que las olas de frío de este mes de febrero afectarán a los datos de este mes y el de marzo, que seguirán siendo débiles.

Sin embargo consideran que, definitivamente la primavera vendrá y que las cifras tenderán a mejorar. Creen que los datos que mostrarán una mejor imagen de la economía estadounidense se comenzarán a publicar a partir de mayo y junio. Mientras tanto habrá que abrigarse. 

Ana Linares. Publicado originalmente aquí.

Ford atribuye al mal tiempo la caída del 7% de las ventas en enero

Las ventas del Grupo Ford en Estados Unidos cayeron un 7% en enero, un descenso que el fabricante de automóviles atribuyó a las malas condiciones meteorológicas en el país durante el pasado mes.

Las dos marcas del grupo, Ford y Lincoln, vendieron un total de 154.644 vehículos. El fabricante explicó que las ventas a particulares se situaron en 113.721 vehículos, lo que supuso un descenso del 5% con respecto al mismo periodo de 2013.

“Dadas las malas condiciones meteorológicas en nuestras principales regiones de ventas, hemos tenido suerte de retener las ventas a particulares tan bien como lo hicimos,” dijo en un comunicado John Felice, vicepresidente de Ventas de Ford en Estados Unidos.

Los dos aspectos más positivos del mes para Ford fueron las ventas del modelo Mustang y las de la marca de lujo Lincoln.

El vehículo deportivo tuvo unas ventas de 3.881 unidades, un 8% más que hace un año y el mejor resultado en el mes de enero desde 2010.

Mientras, las ventas de Lincoln, que han sufrido durante los últimos años, experimentaron un aumento del 43% con la venta de 5.973 vehículos, el mejor resultado para la marca de lujo en cuatro años.

Artículo Original aquí

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s